EUCALIPTO, CHOPO Y PINOS
El aprovechamiento integral de un monte de pinos consiste en realizar el aprovechamiento de la madera en las industrias de primeras y segunda transformación y así poder realizar el aprovechamiento de los residuos del monte en una planta de generación de energía. Por otro lado en las plantas de producción de energía eléctrica renovable es posible quemar los restos que no son útiles a las industrias de la madera. Los residuos del monte se generan si hay una actuación previa. Para conocer la superficie que se va a trabajar cada año es necesaria una ordenación previa del terreno. Ordenar un monte es organizarlo de manera que de las labores y aprovechamiento que en él se hagan, se obtenga el máximo rendimiento, considerando como fundamental la persistencia y mejora de la masa.
En Andalucía, y también en otras Comunidades, la Consejería de Medio Ambiente, está llevando a cabo, desde 1994, un ambicioso Plan de Ordenación de los montes andaluces, a un ritmo de unas 100.000 ha/año. Estos Planes de Ordenación facilitan el conocimiento, a corto plazo, de la disponibilidad de residuos. Es necesaria la ordenación de los montes para prever un potencial de residuos a corto y medio plazo (10 años). Por otro lado, la distribución del presupuesto disponible para los tratamientos selvícolas se realiza según la urgencia del caso, no existiendo ninguna prioridad para los montes que tengan vigente un plan de ordenación. De ahí la necesidad de plantas de energía que utilicen biomasa para poder valorizar energéticamente estos residuos forestales y permitir el cumplimiento de los planes de ordenación.
La biomasa forestal para fines energéticos, puede ser obtenida de diversas formas:
En montes arbolados maderables como resultado de las operaciones selvícolas. En Andalucía se incluyen en esta denominación los pinos y los chopos.
- Cortas finales o de regeneración.
- Claras o clareos.
- Primeras claras, desbroces y podas.
- Cortas de policía, como extracción de pies secos y enfermos.En montes arbolados no maderables. Se incluyen en esta denominación la encina y el alcornoque.
- Tratamiento de quercineas u otras especies en monte bajo.
- Poda de especies productoras de fruto.
- Trabajos selvícolas de mantenimiento y mejora.En montes no arbolados.
- Desbroces de matorral para fines diversos.Otros tratamientos no incluidos en los anteriores.
- Deforestación de tendidos eléctricos, márgenes de carreteras, cortafuegos, etc.
Las especies más representativas de Andalucía y en las que son posible aprovechar los restos son: encinas y alcornoques, pinar y chopo. Cada año el tratamiento de estas especies genera en Andalucía 135 ktep. Mención especial es el eucalipto que con tan solo el 5 % de la superficie forestal andaluza genera el 28,4 % del potencial forestal andaluz.

